diciembre 6, 2012

“La vida es más importante que la arquitectura”

A pocos días para alcanzar los 105 años, el arquitecto brasileño Oscar Niemeyer falleció ayer en la ciudad de Río de Janeiro. La Fundación Puerto de la Música, impulsora del proyecto de teatro de ópera para Rosario que lleva el mismo nombre, lo recuerda y destaca los momentos más memorables de su vida:

Con el nombre de Oscar Ribeiro de Almeida Niemeyer Soares Filho, llegó al mundo el 15 de diciembre de 1907 en Río de Janeiro.

Niemeyer es considerado, además de un gran hombre, uno de los personajes más influyentes de la arquitectura moderna internacional, habiendo sido pionero en la exploración de las posibilidades constructivas y plásticas del hormigón armado.

Se graduó como arquitecto en la Universidad de Brasil, en 1935. En la década del 50 fue elegido para proyectar, junto con Lúcio Costa, todos los edificios oficiales de la ciudad de Brasilia. A partir de 1960 trabajó en su país y en el extranjero, dejando su impronta en Alemania, Gran Bretaña, Italia, Argelia y Francia, entre otros países.

Dentro de sus principales proyectos arquitectónicos se destaca el diseño de Brasilia como nueva capital de su país durante los años 60. Niemeyer fue el principal responsable de algunos icónicos de edificios públicos de la ciudad, como el Congreso Nacional de Brasil, la Catedral de Brasilia, el Palacio de Planalto y el Palácio da Alvorada. Entre los grandes trabajos de Niemeyer fuera del país vecino, se pueden mencionar la Sede de la Organización de las Naciones Unidas en Nueva York; el Centro Cultural Niemeyer, en la ciudad asturiana de Avilés; la sede del Partido Comunista Francés, en París; la Universidad de Constantina, en Argelia; y la mezquita de Argel, entre muchos otros.

Con el fallecimiento de Oscar Niemeyer se va, más que un gran arquitecto, una gran persona. Y esto puede corroborarse con su pensamiento, del que dejó constancia a lo largo de su vida con frases célebres, como:

“La vida es más importante que la arquitectura” / “La arquitectura no cambia nada. Está siempre del lado de los más ricos. Lo importante es creer que la vida puede ser mejor” / “La humanidad necesita sueños para soportar la miseria; aunque sea por un instante” / “Nunca me callaré la boca. Nunca esconderé mis convicciones comunistas. Y quien me contacta como arquitecto conoce mis concepciones ideológicas” / “No es el ángulo recto que me atrae, ni la línea recta, dura, inflexible, creada por el hombre. Lo que me atrae es la curva libre y sensual, la curva que encuentro en las montañas de mi país, en el curso sinuoso de sus ríos, en las olas del mar, en el cuerpo de la mujer preferida. De curvas es hecho todo el universo, el universo curvo de Einstein”.

El desembarco de un nuevo símbolo

El Puerto de la Música, proyectado por el destacado arquitecto Oscar Niemeyer, será un complejo cultural de sala de conciertos, centro de exposiciones y escuela de música, pensado para ser un espacio de cultura masivo, abierto e inclusivo.

Es algo más que un proyecto cultural para Santa Fe y la Argentina. Es una oportunidad para el desarrollo integral de la ciudad y la región. Esta obra instalará a Rosario como una de las capitales culturales de Latinoamérica.